Confianza equipos

Confianza equipos

Capítulo 1.

Fue en un octubre de 2018 cuando por la puerta pasaba una de las personas que desde hace mucho tiempo no veía. Nunca me había acercado a él por su arrogancia y por los dires y diretes que de su persona decían, pero seguro que también los dicen de mí, o al menos pensé en ese momento.

Paseaba cogido de la mano de su hija, y se asomaban por debajo de una cristalera de nuestro despacho que daba a la calle. Cabizbajo y sin rumbo, eran sus andares. Salí a saludarlo y ahí empezó todo. Una intensa pero pequeña relación. Entristecido al principio y sin aliento en su respirar me trasmitía confianza y saber hacer, pues una persona de su edad y con su trayectoria profesional hablaban por sí mismo de su andadura.

Poco a poco fue aprendiendo, desarrollando, y como buen estratega fue diseñando y modelando el negocio. No lo veía nada mal, poner las cosas en orden y empezar a crecer. Un emocional y un racional juntos, un tándem que podría haber salido genial siempre y cuando no se sobrepasará la línea de la relación. Y esto ocurrió, el 20 de febrero de 2020 cuando en un correo maldito ponía contra la pared a la persona que le había dado la oportunidad de desarrollarse en la empresa. Tenía toda la confianza pero como dice el sentido común no puedes abusar de ella. Ese fue el primer escollo en el camino que se salvo pero él nunca olvidó las palabras que ese “maldito correo ponía”.

Después un pequeño bichito entro en nuestras vidas y es cuando la persona dejo de lado al equipo para defender sus propios intereses. Respetable, pero siempre con la cabeza bien alta y dando la cara en todo momento. Y este fue su grave error, creerse superior al resto de los demás. La humildad y el respeto no se debe perder en ningún momento, pues todo hubiera sido diferente sino la sensación de las personas que habían depositado la confianza en él no hubiera sido truncada. Una confianza que se delegó en él sin pedir nada a cambio, una confianza a ciegas, y la verdad es que desde mi parecer funcionaba. Pero ese “maldito correo” determinaba el futuro de la persona en la empresa. Y os preguntaréis, ¿qué decía ese correo? Pues resumiendo mucho, o haces lo que yo diga o no te quiero. O decides lo que yo deseo o no te quiero. Evidentemente lo que se pedía era inconcebible pues las personas habían confiado en él y no se podía hacer lo que deseaba por principios de la empresa, las personas en primer lugar, humanar las empresas, etc. Esto hizo romper el amor.

Durante el tiempo en las cuevas, la persona cambió, desapareció de repente, preocupado por él, se le llamaba e incluso recibía llamadas de personas que decían si le ocurría algo, y así pasaron los días y los días hasta que llego el momento que por teléfono se planteó la separación. Nunca me dijo por qué, ni qué había ocurrido, pero era sencillo, no se había hecho lo que él quería hacer. Posteriormente descubrí mis sospechas y curiosamente las sospechas de más compañeros y compañeras, se había hecho su propio camino, pero no tuvo el valor de decirlo por teléfono. Por email, como si de algo feo se tratará y no tuviera el valor de hablarlo en persona. Era mucho de correos pero poco de enfrentar las situaciones.

Después de un periodo de resiliencia, frustración, rabia, engaño, tocaba rearmarse como él mismo decía. Lo primero el equipo. Que maravillosa palabra que estuve oyendo durante meses de la misma boca de la persona que ahora se alejaba del mismo.

Capítulo 2. Equipo

Llego el momento de construir el equipo, de reforzarse, de blindarse, de arrimar el hombro más que nunca, pues en equipo se solucionan todos los problemas.

Durante el confinamiento se habrán tomado decisiones acertadas, equivocadas, pero lo más importante era tomar decisiones pues de lo contrario nos quedábamos atrás. Basta de quejas, basta de malas palabras, de reclamaciones, etc. El equipo lo es todo.

Como decimos en nuestras formaciones, todo equipo requiere una serie de normas tangibles y una estructura y hemos venido a este espacio a construirla juntas. Los 10 mandamientos del equipo, o los 6 o los 11, pero se necesitan construir la confianza desde lo racional y lo emocional.

Así que empezamos nuestra propia carrera, comencemos calentando comosi de una carrera se tratara.

KM 0.

Armados con nuestros pos its, cada uno debe poner las palabras que consideran que deben afianzar la confianza entre nosotros y nosotras y construyamos ese equipo. No es nuevo, es el mismo pero más reforzado. Más unido.

KM1.

Después, viraremos para definir juntos las líneas de actuación, las formas de hacer, pues la empresa la forman las personas pero son los clientes que también son personas los que no dan el nutriente para nuestros estómagos. Tenemos muchas líneas a acción pero debemos centrarnos en algunas de ellas.

Plan a corto plazo:

  • Definir que proyectos debemos cerrar para facturar y tener liquidez.
  • Definir líneas comerciales adecuadas a las situación actual.
  • ¿Qué servicios están esperando nuestros clientes?
  • ¿Quiénes son nuestros partners que nos pueden ofrecer trabajo?

Pues empecemos nuestra carrera de fondo:

KM 1.

  • Adoptar un compromiso para:
    • Poner los proyectos en la hoja correspondiente
    • Introducir en el CRM las propuestas desarrolladas
    • Cumplir con los plazos establecidos con los clientes
    • Ponerse en contacto con los potenciales clientes que teníamos antes de la pandemia.  

KM 2.

  • Construyamos nuestro propio Storytelling de futuro, dibujemos nuestra ruta, donde queremos estar y cómo queremos estar.
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